Una versión distinta de una de las pastas mas ricas, la lasagna. Esta receta, hecha enteramente con vegetales, es baja en calorÃas y grasas y apta para quienes no consumen carnes. Pero lo mas importante es que es súper sabrosa. Podés prepararla rapidamente, en modo sencillo, y guardala en el freezer, incluso en porciones individuales, para descongelar y comer en cualquier momento. Una solución practica para comer rico y sano.

Es fundamental para obtener un plato muy rico que tengas una buena variedad de colores tanto en los vegetales que utilices como en las especias con las que les sumes sabor. Esto es fundamental para el resultado final. Puedes usar las verduras que quieras, e incluso sumar una capa de ricota si es de tu agrado (quedará muy bien con cebolla de verdeo picada bien fina y salteada en aceite de oliva)
Con mi receta puedes preparar 4 porciones de lasagna. Para ello, necesitarás:
1 zuccini
1 berenjena
1 calabacita o anco pequeño
8 panqueques salados
Salsa de tomate, cantidad necesaria
Queso fresco o muzzarella, 12 fetas
Queso rallado, cantidad necesaria
Condimentos varios
Lo primero que debes hacer es preparar una salsa de tomate básica, para lo cual apenas dora en aceite en una cacerolita media cebolla picada bien pequeña junto a un diente de ajo, coloca puré de tomate, sazona con sal, pimienta, pimentón y unas hojas de laurel, y cocina en cacerola tapada hasta que rompa hervor.
Mientras tanto, procede a cortar tanto la berenjena como el zuccini y la calabaza en rodajas finas. No es necesario que peles ninguno de los vegetales, pero cuida que las rodajas sean finas. Acomodalas en asaderas para horno con un poco de aceite de oliva, y condimentalas. Sal y pimienta recién molida son imprescindibles en todas las verduras. Además, te recomiendo utilizar pimentón dulce sobre la calabaza, tomillo en las berenjenas, y oregano y ajà sobre los zuchinis. Si te gustan las comidas picantes, puedes sumar un poco de ajo picado bien pequeño. Utilizando estos vegetales que te recomiendo, quedarÃa muy bien sobre las berenjenas. Recuerda que puedes reemplazarlos por tus verduras favoritas, como zanahoria u hojas de espinaca. Si utilizas hojas verdes las pondrás en crudo al momento de armado de la lasagna.
Lleva los vegetales a asar en un horno precalentado con temperatura media, hasta que estén tiernos. Mientras se asan, puedes preparar los panqueques. Utilizar panqueques es una buena forma de hacer lasagnas en porciones individuales y de forma rápida. Necesitarás dos panqueques por cada porción, ya que los utilizarás partidos al medio. Con hacer una masa de panqueques de 2 huevos te alcanzará perfectamente para 4 porciones de lasagna. También puedes comprar en el supermercado los paquetes de masa seca para lasagna, que viene lista para llevar al horno.
Con los panqueques ya listos, cortalos por la mitad. Retira los vegetales ya asados y deja que se enfrÃen un poco, y lo mismo con la salsa de tomate. Ahora debes proceder al armado del plato. Coloca en una fuente para horno medio panqueque, sobre él unas rodajas de zuccinis, una feta de queso fresco o muzzarella, una cucharada de salsa de tomate y una pizca de queso rallado, reggianito o provolone. Cubre con otra mitad de panqueque, y forma otra capa con la calabaza, queso, salsa y queso rallado. Otro medio panqueque y formarás la última capa con berenjenas, queso fresco, una cucharada de salsa y queso rallado. Cubre con medio panqueque mas, coloca bastante salsa y abundante queso rallado, y listo. Repite hasta formar las 4 porciones, y lleva a horno suave unos minutos para que se gratine la parte superior y se derrita el queso en el interior. Obtendrás un plato sano y muy sabroso.
Algunas variantes posibles: en alguna de las capas de vegetales puedes agregar unas hojas de albahaca para sumar un plus de sabor. Además, puedes cubrir la parte superior de la lasagna con abundante bechamel o salsa blanca y queso reggianito en escamas. Si en cambio buscas hacer un plato liviano, cuida que todos los lácteos que utilices sean descremados y bajos en grasas, y prepara los panqueques bien finitos para reducir la cantidad de harina del plato.
Escrito por SofÃa Jauregui para Decocasa